Desde el principio de la crisis económica, allá por el 2007, a la población española no le ha quedado más remedio que dejar comprar productos de marca y comprar productos de marca blanca, dándose cuenta de que son de muy buena calidad también y a un coste muchísimo más económica. Tal es así, que comprando marcas blancas, el coste de la cesta de la compra puede suponer unos 50€ o más al mes de ahorro.

Así, poco a poco, las marcas blancas han ganado terreno a las marcas, y ya se sitúan en el 50% de la compra total de cualquier ciudadano español.

Los productos que más compramos de marca blanca son los frescos, con el 44% de las ventas, en tanto que es inferior en droguería-perfumería es un 41,7€, en alimentación y bebidas un 34,7% y en productos para bebé un 19,5%.

Está confirmándose que, cada vez más, los consumidores buscan precios económicos y están dejando de lado los productos de marcas, e incluso, está pasando con las bebidas alcohólicas.