La fusión entre Caixa Catalunya, Caixa Manresa y Caixa Girona debe de tener a todos sus empleados en vilo porque han anunciado que despedirán a 1.800 empleados de las tres cajas antes de su fusión y, además, cerrar 600 de sus oficinas.

La mayoría de estos despidos los harán vía jubilaciones anticipadas pero, desgraciadamente, varios cientos de empleados de estas cajas pasarán a engrosar la abultada lista del paro en España.

Está claro que, al igual que miles de negocios vinculados a la construcción que florecieron con el esplendor de ésta, sobran miles de oficinas de Cajas y Bancos en todo el país.

El recorte de 1.800 empleos equivale a una cantidad cercana a los empleados que suman Caixa Tarragona y Caixa Manresa entre las dos, que son un total de 2.200 empleos.