Los últimos 12 años, gracias a las políticas del PP y PSOE, han convertido a España en un país pobre por culpa del boom inmobiliario. Con lo fácil que hubiera sido poner coto a los especuladores, vía normas y leyes del Estado, era mejor que se inflaran todos los bolsillos menos los ciudadanos de a pié.

Ahora, esta situación ha desembocado en un triste final de paro, morosidad, y pronto, delincuencia y manifestaciones civiles porque esto no puede durar mucho tiempo así sin que explote.

Además, según el último informe del Observatorio Joven de la Vivienda del Consejo de la Juventud de España, un joven en España debería de ganar un sueldo de 2.605 euros mensuales para comprarse una vivienda dedicando el 30% de su sueldo a la hipoteca, que lo es aconsejado por todos los estudios, para que luego no pase lo que ha pasado ahora.

Además, ese sueldo de 2.605€ significaría que los jóvenes españoles deberían de cobrar más del doble del sueldo medio actual que está por los 1.200€. Y, siendo objetivos, como los sueldos no van a subir si no que por la crisis económica van a bajar, la única solución es que los pisos bajen sus precio al menos un 30% de lo que lo han hecho ya para que los ciudadanos puedan acceder a una vivienda digna, tal y como dice la Constitución Española.