Este año las entidades financieras se van a enfrentar a uno de sus peores años de la historia, financieramente hablando. Más que nada porque la morosidad va a crecer este año a unos niveles que ya muy pocos recuerdan.

La morosidad bancaria volvió a repuntar en noviembre hasta 5,05%, la tasa más alta desde junio de 1996, cuando se situó en el 5,06%, según datos del Banco de España.

Además, no hay que olvidar que las entidades financieras se están viendo obligadas a quedarse con muchas promociones de pisos ante la multitud de embargos a los que se están enfrentando. Y, estos pisos, no valen ahora lo mismo que cuando el banco en cuestión cerró el acuerdo con las promotoras pertinentes.