La Caixa, la primera caja del país, ganó en el año 2009 un total de 1.510 millones de euros, un 16,2% menos que el año anterior.

Así, con vistas a reducir los gastos, ha cerrado 204 oficinas y ha reducido su plantilla en 391 trabajadores.

El presidente de la Caixa ha querido lanzar un mensaje de confianza. “La crisis no es el final”, ha asegurado tras constatar que la acción de las políticas económicas han permitido iniciar la rueda de la recuperación. “Si el mundo se recupera, nosotros nos recuperaremos, aunque quizá no tan rápido”, ha añadido. Además, ha reiterado que la salida de la crisis está en manos de todos, y dependerá del carácter de gobernantes, empresarios, líderes sociales