Que la economía española está muy mal, lo sabe casi todo el mundo. Sólo hay que ver que los que siempre ganan dinero, es decir, la banca, las entidades bancarias, están fusionándose entre ellas, cerrando cientos de oficinas y jubilando anticipadamente a cientos de empleados porque las cuentas no salen.

Así, todos los Bancos y Cajas de Ahorros de España tienen una deuda con el Banco Central Europeo (BCE) que alcanzó 126.300 millones de euros en junio, el importe más alto de la historia, según datos del organismo supervisor recogidos por Europa Press.

Esperemos que, de una vez por todas, los Bancos y Cajas empiecen a deshacerse, bajando su precio de manera razonable, de los miles de pisos que tienen en su haber por los embargos a promotoras y particulares, además de conceder créditos, para que la economía española pueda seguir fluyendo.