La reforma del sistema de pensiones, ante la cual nadie ha salido a la calle a protestar -ya nos quejaremos cuando lleguemos a los 67 años y veamos la mierda de pensión que nos queda-, va a afectar y mucho a los autónomos.

A partir de 2013, la edad de jubilación de los autónomos irá aumentando hasta llegar a los 67 años. Todos aquellos autónomos que no tengan 38 años y 6 meses de cotización verán retrasada más allá de los 65 años la edad de su jubilación, por lo que deberán de seguir cotizando hasta ese momento ya que si dejan de hacerlo, la base de cotización durante el tiempo que no coticen será de 0 euros reduciéndose su Base Reguladora.

A partir de 2013, el número de años utilizados para el cálculo de la base reguladora irá aumentando hasta llegar a 25 años. Esto perjudica a la mayoría de los autónomos (bajando la media y la base reguladora) ya que suelen cotizar el mínimo hasta los 50 años y el máximo desde los 50 hasta los 65 años. Para recibir la pensión máxima (y siempre y cuando cumpla con el número de años necesarios para recibir el 100% de la base reguladora) deberán aumentar a la base máxima a partir de los 40 años.

A partir del año, para recibir el 100% de la Base Reguladora se irá aumentando en número de años de cotización necesarios para recibir el 100% de la base reguladora de los 35 años actuales a 37 años cotizados. Esto afectará de manera negativa a todos aquellos autónomos con menos de 37 años cotizados ya que no recibirán el 100% de la base reguladora.

En resumen, ahorrar todo lo que podáis o comprar locales o algún pisito para alquilar con el que podáis permitiros subsistir en la vejez porque con la pensión de autónomos sólo nos llegará para pagar los recibos básicos y alimentos de primera necesidad. De aquí a 30 años veremos a miles y miles de ancianos-ahora se ven cientos- en todas las ciudades rebuscando algo que llevarse a la boca en los contenedores de basura.

Vía: Invertia